Si tienes una piel nutrida y saludable, siempre encontrarás a alguien que te lo diga, o que te pregunten por los productos o marcas de skincare y/o maquillaje que estás usando, ¿verdad? Y hasta tu te sientes súper feliz y con más confianza.

 

Pero cuando no tienes una piel sana, tratas de trabajar para mejorarla porque sabes el impacto que puede llegar a tener en ti, tu confianza, tu estado de ánimo, tus relaciones y, a veces, hasta en tu eficiencia.

 

Es por eso que aquí les contamos cómo debe verse y sentirse la piel para que se den cuenta que está sana y nutrida.

 

1) Tono uniforme: tu piel debe tener un color uniforme sin importar tu tono de piel. La uniformidad en el tono es lo que hace que se vea sana. Cualquier mancha ya sea clara, oscura o roja, y cualquier círculo oscuro debajo de los ojos (ojeras) son signos de que la piel necesita un cuidado especial.

 

 

2) Textura suave: la piel sana se ve suave y se siente suave. Estrechamente relacionada con la consistencia del color, la textura de la piel sana debe ser suave al tacto. Si tienes acné, puntos negros / espinillas o pequeñas protuberancias, la piel probablemente esté congestionada. Recuerda que el intestino forma una gran parte del cuidado de la piel, ya que todo lo que comemos “alimenta” a nuestra piel, así que ¡a comer cosas sanas!

 

 

3) Piel hidratada: cuando la piel se siente y se ve flexible, significa que tiene suficiente humedad. Algunos productos para el cuidado de la piel también podrían estar contribuyendo a la resequedad.

 

 

Un ejercicio que puedes hacer para saber si tus productos te están resecando la piel es, haz una cara arrugada después de limpiar y secar tu cara, si se siente apretada de inmediato, probablemente estés usando demasiado limpiador o el limpiador incorrecto.

 

Otra forma de saberlo es cuando haces presión sobre tu piel y la sueltas, está se tiene que recuperar rápidamente (regresar a su tono normal rápidamente).

 

4) Refleja la luz: la piel no se ve ni muy seca ni agrietada ni demasiado grasa. Los poros se ven pequeños y “cerrados”. Esto hace que la luz que llega a tu rostro viaje en línea recta en lugar de dispersarse, de modo que cuando alguien ve tu piel, la verá súper glowy.

 

 

5) Sensaciones normales: y por último, cuando tu piel está sana, no tendrás ninguna incomodidad, es decir, tu piel no tendrá sensación de estiramiento, ardor ni picazón.

 

 

Algo que debemos entender es que para obtener un glow natural no solo debemos hacer solo una cosa. Recuerda que tu exterior, es decir, tu piel y cómo se ve, es en gran parte, resultado de tu interior, tu estado de ánimo, tu salud y alimentación. Cuéntanos, ¿cómo sientes tu piel?