Es normal que al ir a un tienda de productos de belleza encontremos mascarillas en diferentes colores, consistencias y olores, las que están de moda, las que tienes que preparar tú misma y muchas más, y aunque cada formulación es diferente, hay ciertas reglas básicas a seguir para asegurar que nuestra piel obtenga los máximos beneficios de ellas.

 

Aquí te damos 4 tips que debes seguir para ayudar a que tu mascarilla funcione:

 

1. Aplica la mascarilla después de bañarte

 

Parecería lo más lógico aplicarlas antes de bañarte para limpiar tu rostro fácilmente en la regadera, pero lo ideal es esperar hasta después del baño ya que esto beneficiará mucho más tu piel. El vapor del agua caliente hará que tus poros se abran y será más fácil remover la suciedad que hay dentro, a su vez hará que penetren mejor los ingredientes de la misma.

 

 

2. Utiliza las herramientas adecuadas

 

Estamos tan acostumbradas a ponernos las mascarillas con las manos que realmente no nos damos cuenta la cantidad de la misma que desperdiciamos. La alternativa a esto es un una brocha la cual no solo garantiza que la mayor parte del producto termine en tu rostro, sino que también asegurará una aplicación más uniforme. Solo recuerda lavarla después de usarla. De igual forma si utilizas una “sheet mask” puedes utilizar un rodillo para que la cobertura sea total y haya una mejor absorción.

 

 

3. Limpia la mascarilla con agua tibia.

 

Al momento de limpiar la mascarilla de tu rostro lo ideal es hacerlo con agua tibia ya que el agua fría no removerá del todo el producto y el agua muy caliente solo secará tu piel.

 

 

4. Aplica tónico después de la mascarilla

 

Es muy importante hidratar tu piel después de aplicar la mascarilla, el tónico ayudará a que la piel absorba de manera más sencilla todos los beneficios que la mascarilla ofrece.

 

 

Pero lo más importante de todo es que sea cual sea la mascarilla que elijas siempre revisa que sea para tu tipo de piel o bien para las necesidades que deseas atacar.