El autocuidado (self care) es la forma en la que cuidamos nuestra salud mental, emocional y física. Son actividades que hacemos para mantener la mejor versión de nosotros mismos. Practicar el cuidado personal es una forma orientada a la acción en la que podemos mostrarnos el amor propio.

 

El amor propio significa amar todos los aspectos de ti mismo, aceptando tus defectos, tus debilidades, las cosas que no siempre te gustan y manteniendo altos estándares para tu propio bienestar y felicidad. Practicar el amor propio no te convierte en egoísta ni narcisista, solo significa que no te conformarás con menos de lo que mereces, porque entiendes y respetas tus propias necesidades.

 

Guía básica para aprender a amarte a ti misma

 

1. Reconoce y acepta tu estado emocional

 

Nadie es feliz todo el tiempo. Tampoco se es positivo o la mejor versión de sí mismo todos los días. Una parte importante del amor propio es mantenerse dentro de estándares razonables. Debes reconocer que algunos días serán mejores que otros, y que está totalmente bien tener un día libre o una semana. Es importante verificar tu estado emocional con frecuencia, para que puedas reconocer tus estados de ánimo y aprender a aceptarlos. Y una parte clave de la aceptación es adaptar tus planes o tu rutina a tu estado actual. Aprender a controlar tu estado emocional es la base de cualquier buena rutina de cuidado personal.

 

 

2. Date un tiempo para ti

 

¡Atención a todos los extrovertidos (e introvertidos también)! Por muy bueno que sea estar rodeado de personas y socializar, es muy importante tomarse un tiempo para ti mismo para que puedas evaluar tu estado emocional (cuya importancia explicamos anteriormente) y dedicar algo de tiempo al cuidado personal. Una vez que tengas algo de tiempo a solas, no lo desperdicies en tu celular o viendo televisión. Mejor realiza actividades de atención plena y cualquier otra cosa que te ayude a controlar tus emociones. ¡Ojo! No es egoísta priorizar el tiempo a solas para poder concentrarte en el amor propio, es un paso innegociable de tu rutina de cuidado personal.

 

 

3. Haz ejercicio

 

La actividad física está muy ligada a nuestro estado de ánimo, así como a nuestra salud física y mental. Una parte clave del cuidado personal es mantener tu salud física para que tu cuerpo funcione correctamente. Otra parte clave del cuidado personal es nuestra salud mental, y el ejercicio también ayuda con eso. El ejercicio puede estimular las endorfinas y ayudarnos a aliviar todo el estrés que se acumula en la vida diaria. Puede ser tan simple como dar un paseo o hacer 30 minutos de yoga. Adoptar una rutina que incorpore el ejercicio a tu vida diaria te ayudará a mantener tu salud mental y física.

 

 

4. Come bien

 

Prestar atención a tu dieta es una parte importante del cuidado personal, porque contribuye a cómo te sientes y a tu nivel de energía. Puedes hacer tanto ejercicio como quieras, pero si tu dieta es rica en carbohidratos y grasas saturadas, no hay ninguna posibilidad de que te sientas bien o tengas buena salud física. Comer bien también puede beneficiar tu salud mental. Comer alimentos saludables en realidad puede ayudar a tu memoria a corto plazo, si, así como lo lees ¡los alimentos para el cerebro existen! Comer cosas como pescado, nueces, verduras verdes y alimentos con alto contenido de antioxidantes es excelente para el cuerpo y, de hecho, puede ayudar al funcionamiento de tu cerebro.

 

 

5. Haz una rutina de skincare

 

Últimamente se ha escrito mucho sobre la conexión que existe entre el cuidado de la piel y el amor propio, especialmente en la comunidad de belleza asiática. Mantener una rutina de cuidado de la piel no se trata de vanidad o de cumplir con un cierto estándar de belleza. Una rutina de cuidado de la piel es una forma de desconectarse de los factores estresantes diarios y concentrarse en ti misma.

 

Incluso puede ser una experiencia terapéutica y meditativa si así lo deseas. Piénsalo, masajear la piel con crema hidratante o sentir el fresco hormigueo de una mascarilla es bastante relajante. El objetivo es participar en pequeños actos que demuestren que te valoras a tí mismo.

 

 

6. Duerme lo suficiente

 

El sueño es tan importante aunque a menudo no lo priorizamos. Cuando sacrificar el sueño se convierte en algo normal, tu salud mental y física se verán afectadas negativamente. ¡Dormir lo suficiente es la base de todas las formas de salud! Además de dormir lo suficiente, asegúrate de concentrarte en la calidad de tu sueño. Crear una rutina para la hora de dormir es un buen primer paso para mejorar la cantidad y la calidad de tu sueño.

 

 

Por complicado que parezca, realmente lo más difícil es comenzar a realizar estos puntos, ya que cuando empiezas tu mente y tu cuerpo lo notarán y lo agradecerán. Cuéntanos, ¿qué haces tú para demostrarte amor propio?