Lavar el rostro parece un paso muy sencillo en nuestra rutina de cuidado facial. Pero este paso requiere de tiempo y atención, y hacerlo de la manera correcta podría marcar la diferencia entre una piel radiante y un brote de acné.

 

Muchas personas creen que solo se deben lavar el rostro para eliminar los restos de maquillaje o cuando la sienten sucia. Pero ya sabemos que lo más recomendable es lavarla hasta 2 veces al día. Es por esto que aquí les dejamos una lista que debes y lo que no debes hacer al momento de lavar el rostro. ¡Toma nota!

 

¡Sí!: Remueve el maquillaje antes de lavar el rostro

 

Usa un desmaquillante suave antes de comenzar a limpiar, especialmente antes de dormir, esto ya que los poros ayudan a eliminar las toxinas durante la noche y si están obstruidos, podrían causar un brote de acné.

 

 

¡No!: usar un jabón de barra genérico

 

A menos de que esté especialmente formulados para el rostro, los jabones en barra pueden alterar el equilibrio del pH de la piel (lo que permite un mayor crecimiento de bacterias).

 

¡Sí!: usar agua tibia

 

Okay, aquí es importante derribar un gran mito que se tiene sobre el agua y los poros. El agua caliente no los abre, y el agua fría no los cierra. La verdad es que las temperaturas extremas del agua pueden causar irritación, por lo que es mejor quedarse en un punto medio.

 

¡No!: Usar herramientas de limpieza diariamente

 

La mejor forma de limpiar el rostro sin duda es utilizar la yema de los dedos, ya que no lastimas tu piel. Claro que puedes utilizar 2 o 3 veces a la semana una herramienta de limpieza, ya sea un cepillo, una esponja, entre otros. Además existen estudios donde muestran que la cantidad de bacterias que se acumulan en estas herramientas, hacen que no sea tan buena idea usarlas, a menos que las limpies de manera correcta.

 

 

¡No!: detenerte en la barbilla

 

La línea de la mandíbula y el cuello son propensos a la acumulación de suciedad. Cuando laves tu rostro, frota tu cuello suavemente con los dedos, en movimiento hacia arriba para que la circulación continúe y aliente a tu piel a mantenerse firme y naturalmente levantada.

 

 

¡Sí!: secar con una toalla suavemente

 

Es importante recordar que debemos acariciar suavemente la piel con una toalla al momento de secarla, siendo extremadamente cuidadosos con la zona alrededor de los ojos.

 

Ahora que ya conoces estos mitos y realidades de la limpieza facial, cuéntanos ¿qué cosas ya sabías y que cosas te fallaban?