Es probable que más de una vez te hayas preguntado ¿cómo es que las hormonas pueden tener tanto impacto en mi piel? o ¿Por qué cada que me va a bajar me salen granitos?! Y también sabemos que haces todo lo posible por eliminar esos molestos granitos hormonales. Es por esto que aquí te queremos explicar un poco más sobre las hormonas que además de afectar nuestro estado de ánimo, también afectan nuestra piel.

 

 

Las tres principales hormonas

 

Para empezar debemos entender que existen tres hormonas que son las que afectan el cómo se siente y se ve nuestra piel.

 

  • Los estrógenos. Considerados como hormonas femeninas debido a su abundancia en las mujeres ayudan a que nuestra piel tenga una apariencia más joven al aumentar su grosor, elasticidad, hidratación y regeneración celular.
  • Los andrógenos. Estas hormonas asociadas comúnmente con los hombres (ya que incluyen a la testosterona) también suelen presentarse en las mujeres. La testosterona aumenta la producción de aceite de las glándulas sebáceas en los poros. Por lo tanto, una mayor testosterona puede conducir a una piel más grasa y brotes.
  • La progesterona es el intermediario de las hormonas y ayuda a regular a las otras dos hormonas (estrógenos y andrógenos). La progesterona ayuda a la piel de diferentes formas: mantiene los otros niveles hormonales bajo control y crea un efecto calmante en el cerebro, reduciendo el cortisol y otras hormonas del estrés, promoviendo un hábito de sueño saludable, lo que todos sabemos que es importante para una piel sana.

 

La edad y las hormonas

 

Desde que nacemos hasta que llegamos a una edad avanzada, las hormonas pueden cambiar drásticamente. Es por esto que aquí les dejamos ejemplos de cómo nuestras hormonas se ven afectadas en las diferentes etapas de nuestra vida.

 

1. Pubertad

 

Esta es la fase en la que el cuerpo cuerpo comienza a acumular hormonas. A medida que las hormonas intentan equilibrarse, la piel va presentando diferentes síntomas. Un exceso de estrógenos o testosterona puede provocar piel grasa y acné, mientras que la falta de ambos puede generar resequedad y despigmentación.

 

 

2. Menstruación

 

A lo largo de esta fase, las hormonas continúan buscando un equilibrio. Una lista interminable de factores puede ayudar o dificultar este proceso. Nuestra alimentación, el estilo de vida y el nivel de estrés que tengamos, son algunos factores que sin duda afectarán los niveles hormonales de nuestro cuerpo. Analizar estos factores nos puede dar una idea del por qué de tenemos acné o piel grasa o seca.

 

 

3. Embarazo y posparto

 

Si hablamos de fluctuación de hormonas este es el mejor caso. El melasma, hiperpigmentación que produce parches marrones en la cara, es una afección muy común durante y después del embarazo debido a las hormonas fluctuantes. Pueden surgir otras afecciones durante o después del embarazo, que incluyen: piel escamosa y acné quístico.

 

 

4. Perimenopausia y menopausia

 

La perimenopausia es el período de tiempo que conduce a "el cambio". Si todo transcurre sin problemas, las hormonas comenzarán un proceso de transición gradual. A medida que la menstruación disminuye, también disminuyen los niveles de estrógeno y progesterona. Por lo tanto, a medida que estas hormonas disminuyen, la piel comenzará naturalmente su proceso de envejecimiento. El adelgazamiento de la piel, las líneas de expresión, las arrugas, la opacidad y la resequedad son algunos resultados que conlleva la disminución del estrógeno y la progesterona.

 

 

Si crees que las hormonas son la causa principal de los problemas persistentes en tu piel, entonces es necesario que consultes con un especialista en hormonas (endocrinologo) para que te guíe de la mejor manera.